El entrenamiento del lunes fue exigente pero revelador. Trabajé con el Destro Machine, una serie de buckets con 80 libras, algo más pesado de lo usual. Realicé 5 rondas de 10 metros, seguidas de 10 patadas verticales con una pelota de 10 libras sobre la cabeza y un 25 al máximo de patada crawl. Al final, hice un 50 al máximo con tabla y snorkel. Mis tiempos mejoraron notablemente, marcando 6'9, 6'5, 6'4 y 6'3 con 80 libras, y luego 6'0 y 6'2 con 70 libras, superando mi mejor marca anterior.
A mitad de semana, el trabajo continuó con 4 rondas de 10 metros de Destro con 70 libras. Sentí un tirón en la espalda durante la patada vertical, lo que me llevó a hacer una pausa para estirar y luego retomar. A pesar de esto, mantuve un promedio de 6'4, lo que indica una mejora en el movimiento.
El viernes fue un hito personal: volví a nadar después de tres semanas debido a una lesión en el codo. Aunque la extensión y flexión del codo aún presentan molestias, el agarre y la streamline se sintieron bien. El entrenamiento se centró en técnica y subacuáticos, perfecto para una vuelta progresiva al agua.
Esta semana, a pesar de las limitaciones físicas, el enfoque en la patada ha dado resultados positivos. La clave ha sido adaptarse a las circunstancias y seguir avanzando, paso a paso.