Esta semana volví a sentir la adrenalina de la competencia en el Los Ángeles Invite. El primer día, nadé los 50 mariposas y terminé con un tiempo de 24.08 en la mañana, clasificando cuarto para la final. Me sentí raro, con los nervios típicos de no haber competido en cuatro meses. La partida estuvo lenta y los subacuáticos no fueron los mejores, pero el nado me gustó mucho.
Al día siguiente, nadé el 50 libre y el 100 mariposas. En el 50 libre, terminé con un tiempo de 22.91, sintiendo un cansancio muscular en las piernas más que falta de aire. En el 100 mariposas, hice 53.90, con 17 brazadas en el primer 50 y volviendo en 28.6. La falta de repeticiones a este nivel de esfuerzo se notó y las piernas se sintieron pesadas.
El entrenamiento de la semana estuvo enfocado en la movilidad y la técnica. Trabajé la movilidad subacuática y la sensibilidad en el agua. Hice ejercicios con pesos y trabajé en la posición streamline, algo que me ayudó a sentirme más cómodo y mejorar la ondulación de las caderas.
El jueves, antes del torneo, el entrenamiento fue más liviano para guardar energías. Hice un par de esfuerzos de mariposa con resistencia y un 25 de mariposa submáximo. Después del entrenamiento, tuve una sesión de acupuntura para aliviar las molestias en la espalda.
El torneo me dejó con sentimientos encontrados. Si bien los tiempos no fueron malos considerando el tiempo de inactividad, me frustró no sentirme al nivel que quiero. Sin embargo, la experiencia me devolvió las ganas de competir y mejorar. Siento que estoy en el camino correcto y estoy listo para seguir trabajando duro en los próximos torneos.