La semana arrancó con días bien diferenciados: aeróbico, técnica, velocidad y partidas. Me propuse dedicarle mucho tiempo a la partida, convencido de que por ahí está la diferencia para bajar los tiempos que busco. Cada día fui puliendo detalles, desde levantar la cabeza en el salto hasta corregir la dirección de los brazos al entrar al agua.
El trabajo de velocidad estuvo centrado en el Vestromachine y en los sets cortos, pero también sentí la necesidad de sumar más metros, especialmente más 50s para trabajar la cantidad de brazadas. Fui notando progreso, pero todavía el timing de la partida y la reacción al entrar al agua no me terminan de convencer.
Técnica y movilidad estuvieron presentes toda la semana, incluso cuando entrené con mi novia y trabajamos la posición de cadera y flotabilidad, sintiendo que a veces vuelvo a aprender de cero. El viernes fue más de equipo y drills técnicos, pero también noté que la falta de movilidad me está jugando en contra en los subacuáticos.
El sábado cerré con otro bloque fuerte de partidas, salidas asistidas y muchos drills sobre cómo colocar los brazos y las caderas. Sigo ajustando, experimentando y aprendiendo, con la mente puesta en competir la próxima semana en Pan Pacific. La sensación general es de avance, aunque no siempre lineal. Es el camino: las cosas pequeñas, todos los días.